Oh, Mi Señor Jesús
estabas en medio de la multitud
y no escuchabas a un pobre ciego,
que a los gritos decía , Señor Hijo de David
ten compasión de mí
Pero Tú Señor con el oído atento
para hacer favores
desde en medio de la multitud
comenzaste a escucharlo
Y lo mandaste a llamar
y con tus Apóstoles en contra
Tú insististe en que te lo traigan
Al tenerlo al frente,
le preguntaste
Qué quieres que haga por tí
Que vea Señor
Ve, recobra la vista, por tu gran fe
Y el ciego vió
ADRIÁN PRUNOTTO
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