Si, somos verdaderos
Cristianos, tenemos
que estar prepados
para entregar desde
nuestra cabeza hasta los dedos
Pero para ser valiente
se necesita algo,
estar pegado al Señor
y su madre Santísima,
sin ningún pecado y
de allí surge el valor
Por eso debemos
estar pegados a Jesús
y a María, no solo para
ser felices, sino para
ser valientes y dar
nuestra vida por Jesús.
ADRIÁN PRUNOTTO
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