Yo como un esclavito indigno
estaba sentado en una roca
viendo la Crucifixión y Muerte
de Nuestro Señor el Todo Digno
y lo que veía no podía
reproducirlo con mi boca,
debido a que lloraba tanto
que solo podía balbucear
Lo que más me dolió
Oh Jesús
fué el grito a tu Padre
Dios mío, Dios mío,
¿Porqué me has abandonado?
y luego el fuerte grito de tu muerte
y el terremoto y la fuerte tormenta
que vinieron después de Tú muerte
Yo lloraba desconsolado,
no podía parar,
pero una mano femenina
se posó en mi hombro
y me dijo "Animo
en tres días resucitará"
Se fue la mano de mi hombro
y me dí cuenta que la mano
femenina, era
Su Madre, la santísima Virgen
María
y ya no lloré más
estaba totalmente consolado
¡Gracias Amigo Jesús por Tú Madre!
ADRIÁN PRUNOTTO
No hay comentarios:
Publicar un comentario