Oh mi dulcísimo Jesús
yo no te amo para
que tu me ames
Yo no te amo
para tener como
recompensa el Cielo
Yo no te amo
para que me libres
de los fuegos del
Infierno
Te amo por lo
que Tu eres
bondad tan Nueva y
tan antigüa
Te amo, porque Tu
me amaste primero
y me diste la Gracia
de ser tu hijo. Amén.
Adrián Prunotto
No hay comentarios:
Publicar un comentario