Los Reyes Magos
seguían la Estrella
sin saber que en ella
encontrarían la Salvación
Al detenerse la estrella
estaban en Belén de Judá
y era allí dónde los esperaba Dios
gracias a ella, la Estrella
Ellos al verlo,
se llenaron de admiración
y le regalaron oro, incienso y mirra
para su preposición
Luego al irse, despedidos
por sus padres María y José
se fueron por otro territorio
para que nadie, menos Herodes
se enteraran de sus cometidos.
ADRIÁN PRUNOTTO
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