Mientras la soldadesca
se daba cuenta que El
no tenía más fuerzas
Tomaron a un hombre
cualquiera a la fuerza
y lo obligaron a llevar Su Cruz
Este hombre de Cirene
después se daría
cuenta que esa Cruz
iba a ser su propia Cruz
Y así lo fue por
todos los años
que le quedaron de vida
¡Esa era mi propia Cruz!
ADRIÁN PRUNOTTO
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