Cuando te subieron clavado en la Cruz
yo lloraba sin cesár
no entendía nada
en mi alma no había ni un resquicio de luz
Pero Tú me enseñaste
que morir en la Cruz,
era para liberarnos
y darnos la salud
Gracias Señor por tu Cruz
através de ella yo encuentro
mi felicidad, mi alegría y
mi plenitud.
ADRIÁN PRUNOTTO
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