Amor es génesis, éxodo, fuga por el propio arenal, es un viaje hacia el acantilado imprevisible que levanta los polvos de las luces.

No se queda una llama en su cintura, ni una cortina tapa sus despliegues, no se anilla un arroyo ni un espejo intenta suicidarse cada noche.

Sólo hay vaivenes, trueque, es la existencia perforación, raíces, escapar es la forma matriz del raciocinio.

Quien ama siempre astilla sus arterias, ve la zanja central de sus vacíos. Esa es su plenitud. Expande el mundo.
Antonio Castro y Castro
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