Queridos hermanos y hermanas
nuestra lucha en la tierra
no es contra seres de
carne y hueso,
sino contra espíritus
principados,
dominaciones y
potestades del mal
Cómo dijo San Pablo
hablando de lo anterior,
que para luchar
nos debemos poner
la armadura de la Fe,
la coraza del Amor
y el cinturón de la
esperanza.
Con esto y la ayuda
de Jesús, y María
venceremos a los
seres del mal.Amén.
ADRIÁN PRUNOTTO
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